jueves, 13 de septiembre de 2012
Desechos de humanidad
Destrozos humanos me perturban.
Susurros que que me incomodan como
barreras que suplantan
las fronteras de mis sentidos.
Símbolos inequívocos de mis pesares,
de mi falta de entendimiento,
y de mis problemas para comprender
que mi lugar es este, y mi batalla
esta pérdida.
Pero no mi guerra.
domingo, 12 de agosto de 2012
El encuentro.
Habíamos quedado hacía unos días para vernos. Como siempre ocurre en estos casos, las redes sociales habían sido nuestro nexo. Hacía por lo menos veinte años que no nos veiamos. Pero todos teníamos ganas de reunirnos y contar nuestras anecdotas, los sucesos que nos habían acaecido despues de tantos años.
El lugar de encuentro nos era más que un centrico restaurante, conocido por todos, por la cercanía a nuestro antiguo instituto.
Fuimos llegando y preguntamos al camarero por nuestra reserva.
Yo, como siempre un inpuntual de la antigua usanza. Llegue uno de los últimos, y ya todos estaban sentados a la mesa, la fiesta que me hicieron al llegar fue memorable. Haciendo alusiones a mi reloj, cuyas agujas debían estar un poco mal encaradas con la puntualidad.
La noche fue un acontencimiento digno de ser repetido. Como siempre estuvimos hablando del ayer. De aquellos momentos de nuestra niñez. De nuestros profesores. De aquellas bellezas que nos acompañaban en aquellas horas interminables de clases, en las cuales nuestras miradas se reflejaban mas en la calle que en la pizarra.
Y como siempre en estos casos, desde el pasado hicimos una incursión en el pasado reciente. Hablamos de nuestras parejas, de nuestras ex, así como de nuestros trabajos, y como no de nuestros ex-trabajos. Hubo algunos que decían ser felices. otros no tanto, y entre copas y copas los instintos se fieron soltando y terminamos en una discoteca haciendo de gallitos de corral y jugando a ser unos conquistadores cuarentones que se acercaban a unas veinteañeras con intenciones lascivas.
Como siempre, en estos casos, las copas nos aguantaron hasta que nuestra pesadez se hizo insoportable.
Y terminamos, recorriendo el camino de vuelta, cada uno a su casa.
Nunca más volvimos a quedar, no se si por falta de ganas o simplemente por dejadez. El caso, es que nuestros designios se volvieron a separar, hasta que otra vez se volvieran a encontrar.....a lo mejor si o a lo mejor no.
domingo, 1 de julio de 2012
LOS SOBREVIVIENTES.
Un avión se estrella en el Pacífico Sur. Sólo sobreviven tres personas:
el piloto, un auxiliar de vuelo y una azafata que se agarran a los
restos del avión. Al cabo de una semana a la deriva llegan a una isla
desierta, lejos de cualquier ruta aérea y marítima. Saben que no los
buscarán más. Entonces se organizan la vida, construyen una bonita
cabaña, la naturaleza es generosa y les provee de carne, frutas y agua
fresca. Ellos son jóvenes y fuertes...
Al cabo de dos meses de convivencia en la isla, la azafata se decide a hablar de un tema con los otros dos...
-
Vamos a ver amigos... Estamos solos... Y puede ser para siempre. Nos
hemos respetado desde el momento en que llegamos aquí... Tenemos
nuestra intimidad... Todo está fenomenal... Pero... Creo que todos
tenemos ciertas carencias... Yo sé que ustedes, por delicadeza, no
quieren hablar conmigo de eso, por lo tanto lo hago yo: a ver si están
de acuerdo en ésto... Tú me lo haces los días pares y tú los impares...
Y si surge cualquier problema lo hablamos y lo solucionamos.
Todos
quedaron de acuerdo y encantados por haber estado tan organizados y
poder hablar del asunto... Pasan unas semanas fabulosas... Cada uno su
turno: uno los días pares y el otro los impares, con un respeto y un
entendimiento ejemplar. Por desgracia, al cabo de unos meses a la chica
la ataca un virus y se muere. Los dos hombres se quedan terriblemente
tristes... Es una desgracia pero la vida continúa y vuelven a la rutina
de antes... Un mes más tarde uno de ellos se dirige al otro y le dice:
-
Escúchame, el tiempo pasa yo sé que esto es tan duro para ti como para
mí, por eso tenemos que hablar... Me falta alguna cosa... Yo soy joven
y no puedo seguir así... Tú que piensas?
El otro le dio las gracias por sacar el tema y le dice que él también está pasando por la misma situación...
- ¿Entonces tú también piensas como yo?
- Y sí... Y si no funciona lo discutimos.
- De acuerdo...
- Entonces, ¿cómo nos lo organizamos?
- Tú los días pares y yo los impares.
- Está bien... No hay problema.
Y los hombres pasan otro montón de semanas geniales... Pero una noche uno le dice al otro:
-
Escúchame, dijimos que lo discutiríamos si algo no iba bien... Bueno,
yo pienso que esto no debe continuar... Estamos solos y necesitados,
pero lo que estamos haciendo no me convence. Va en contra de la
naturaleza.
- Me tranquilizas -le dice el otro- yo también estaba
pensando como tú... me gustaría que parásemos... De todas formas ya no
son las mismas sensaciones que antes...
- ¿Estás de acuerdo entonces?
- Sí, ¿y tú?
- Yo también.
- Bueno, entonces,... ¿la sepultamos, no?
- Sí, la sepultamos...
miércoles, 30 de mayo de 2012
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