viernes, 12 de octubre de 2012

Tito y Tarantula- After Dark


De Proa a Popa.

El mar alejaba a mis compañeros y a mi de la popa del barco, permaneciendo en la cabina común después de una buena cena. Habiamos comido los último filetes de pollo que quedaban. Desde entonces hasta llegar a puerto tendríamos que comer pescado.

Era una mala noticia para la tripulación. Pero peor hubiera sido que estuvieramos con este temporal en plena jornada de pesca. Difícil con estos movimientos de mar, pero si hubieran aparecido peces en la puta maquina la historia hubiera cambiado.

La jornada había sido mala, y el patron tenía un mosqueo de perros. La temporada no iba bien y todavía nos faltaba mucho para cubrir los seis meses, y no habíamos ingresado en los congeladores más de cien kilos de pescado.

Aún así, cada uno lo llevaba como podía, unos con las fotos de su familia en ristre y contando lo buenos que eran sus hijos, otros con las novias, y cada uno con su monserga. Yo la verdad que no tenia nada que contar, no me esperaba nadie, ya no tenía ni familia, o mejor dicho la tenía tan lejos que era difícil el plantearse algo. Aún así esperaba volver a casa entero, y cambiaría la apatía y el aburrimiento por el constante bamboleo.

Miraba a todos aburridos viendo la tele y podía reconocer que eramos una pequeña familia, con sus desaveniencias y todos sus marrones, pero una familia, y cuando más se notaba eso era en estos momentos. En ese momento entro el capitan, con cara de preocupación...pero al vernos reunidos..se le ilumino la cara. Estabamos todos riendo con las tonterías de un programa de televisión de una tele guiri y que nadie comprendía, pero que solíamos ver por que nos parecía graciosa.

Así pasamos una plácida noche....quizás sería la última. Pero lo que es seguro es que en altamar las diferencias se aminoran, por que solo nos tenemos los unos a los otros.

Como decía mi abuelo: "Desde proa a popa....el mundo cambia"...la vida se ve distinta y te das cuenta de lo minusculo que somos comparados con el gran océano, y sus instintos de asesino".     

jueves, 13 de septiembre de 2012

Anunnakis el origen.

Desechos de humanidad

Destrozos humanos me perturban.
Susurros que que me incomodan como
barreras que suplantan
las fronteras de mis sentidos.
Símbolos inequívocos de mis pesares,
de mi falta de entendimiento,
y de mis problemas para comprender
que mi lugar es este, y mi batalla
esta pérdida.

Pero no mi guerra.


domingo, 12 de agosto de 2012

Eric Clapton - Old love Unplugged


El encuentro.

Habíamos quedado hacía unos días para vernos. Como siempre ocurre en estos casos, las redes sociales habían sido nuestro nexo. Hacía por lo menos veinte años que no nos veiamos. Pero todos teníamos ganas de reunirnos y contar nuestras anecdotas, los sucesos que nos habían acaecido despues de tantos años.

El lugar de encuentro nos era más que un centrico restaurante, conocido por todos, por la cercanía a nuestro antiguo instituto. 

Fuimos llegando y preguntamos al camarero por nuestra reserva. 

Yo, como siempre un inpuntual de la antigua usanza. Llegue uno de los últimos, y ya todos estaban sentados a la mesa, la fiesta que me hicieron al llegar fue memorable. Haciendo alusiones a mi reloj, cuyas agujas debían estar un poco mal encaradas con la puntualidad.

La noche fue un acontencimiento digno de ser repetido. Como siempre estuvimos hablando del ayer. De aquellos momentos de nuestra niñez. De nuestros profesores. De aquellas bellezas que nos acompañaban en aquellas horas interminables de clases, en las cuales nuestras miradas se reflejaban mas en la calle que en la pizarra.

Y como siempre en estos casos, desde el pasado hicimos una incursión en el pasado reciente. Hablamos de nuestras parejas, de nuestras ex, así como de nuestros trabajos, y como no de nuestros ex-trabajos. Hubo algunos que decían ser felices. otros no tanto, y entre copas y copas los instintos se fieron soltando y terminamos en una discoteca haciendo de gallitos de corral y jugando a ser unos conquistadores cuarentones que se acercaban a unas veinteañeras con intenciones lascivas.

Como siempre, en estos casos, las copas nos aguantaron hasta que nuestra pesadez se hizo insoportable.
Y terminamos, recorriendo el camino de vuelta, cada uno a su casa. 

Nunca más volvimos a quedar, no se si por falta de ganas o simplemente por dejadez. El caso, es que nuestros designios se volvieron a separar, hasta que otra vez se volvieran a encontrar.....a lo mejor si o a lo mejor no.